El Real Cortijo de San Isidro es una Entidad Local Menor perteneciente al municipio de Aranjuez, en la Comunidad de Madrid. Este pueblo tuvo su origen como explotación agrícola de carácter experimental creada en 1766 por Carlos III. Dos siglos más tarde, el Instituto Nacional de Colonización definió su actual trazado. En la actualidad cuenta con una extensión de aproximadamente 1.400 hectáreas, fundamentalmente campos de cultivo y en su término conviven más de 500 habitantes.
Rodeado de huertas históricas regadas por una singular red de caces, el Cortijo de San Isidro se caracteriza además por la arquitectura neoclásica de sus edificios principales, siendo la ermita, la casa grande y la Real Bodega subterránea algunos de sus principales atractivos. Recorrer las calles de su casco histórico, atravesar los parques y la pradera, detenerse a contemplar el paisaje desde el mirador de la Real bodega es una experiencia reconfortante que traslada al visitante a un paréntesis en el tiempo, rodeado de historia y naturaleza.
Construida en 1963, en esta extraordinaria fábrica de 3.000 m2 se investigaron y desarrollaron tecnologías no contaminantes de concentración de zumos de fruta naturales, destinados principalmente a edulcorar mermeladas y bebidas.
Con una capacidad de producción de 1000 litros de zumo a la hora, esta fábrica fue considerada como la primera industria enológica puntera de España. Además del consumo nacional, su producción también se exportaba a diversos países europeos, de Estados Unidos y Sudamérica.
Tras su cierre en 1982 la propiedad pasó por diferentes empresas quedando finalmente sin uso y en situación de abandono. Todo cambió en 2022 cuando fue adquirida por un empresario que inició una profunda restauración y nueva adecuación de las instalaciones.
Esta reforma tuvo como fin el acondicionamiento de las instalaciones y de las naves principales, adaptándolas para usos múltiples, tomando forma Espacio COLORES, una propuesta cultural innovadora y dinámica, que hoy es una realidad.
Espacio COLORES es un centro cultural multidisciplinar con una oferta expositiva permanente y una programación constante de eventos sociales. Gracias a su estética singular, funciona también como set de rodaje para cine, publicidad y videoclips. Sus instalaciones albergan un taller de cerámica y un estudio de grabación, manteniendo siempre sus puertas abiertas a nuevos proyectos. El espacio destaca por su amplia y diáfana nave central, complementada con diversas salas polivalentes, tanto interiores como exteriores, diseñadas para acoger conciertos, conferencias y talleres.